jueves, 18 de diciembre de 2014

Un año más... rosconeando de gusto

¡Cada vez, un desafío mayor!


Pasa un año más y ya estamos de nuevo en Navidad. Llegan los días más cortos del año, con luces y velas por doquier, comidas y dulces deliciosos...

Llevo días discutiendo con amigos si panettone o roscón. Soy muy tradicional y para mí no hay nada como el roscón de reyes. Es cierto que no es más que un pan dulce y decorado, sin la finura -quizás y esos dependerá de quién lo haga- del panettone, me dicen. Pero sigo pensando que el panettone es un brioche enriquecido con azúcar y fruta borracha, un Kugelhopf mantecoso, si se quiere... y yo me quedo con el roscón patrio, tan ibérico y compartido con nuestros vecinos lusos.

En fin, lo que es una verdad indudable es que cada año en mi cocina parece haber más jaleo cuando llegan estas fechas. No sé si es que me hago mayor o es que cada vez la lista de reuniones, actividades y propósitos es mayor y más ambiciosa... pero necesito simplificar.

Y por eso este año hay nueva receta de roscón, pero las diferencias más que en los ingredientes (en esta ocasión he vuelto al roscón de levadura seca, y no de masa madre) están en los procesos: más simples, más rápidos, más cómodos...pero igual de rico y resultón el resultado. Y espero que a alguno os sirva de inspiración.

viernes, 5 de diciembre de 2014

¡Asturias, espelta querida!

¡Escanda-losamente buenos!

(C) Astur Sevilla
La Sevilla panadera se anima poco a poco. No es una ciudad frenéticamente panadera -aún- pero no cabe duda de que se van reuniendo acontecimientos, personas e intereses en torno al pan. Y eso siempre es una buena noticia, y apetece contarlo.

En este mes de noviembre hemos podido disfrutar de una jornada maravillosa gracias al Centro Asturiano de Servilla, en torno a la espelta.

El pasado 21 de noviembre, el Ayuntamiento de Belmonte de Miranda y dos de sus mejores panaderos desembarcaron en el Palacio de los Marqueses de la Algaba (en la actualidad Centro del Mudéjar, junto al Mercado de la calle Feria) para una presentación de su municipio y, sobre todo, de la espelta y sus panes.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Redescubriendo un alimento milenario

 La luz vence tinieblas por campiñas lejanas; el aire huele a pan nuevo.
El pueblo se despereza; ha llegado la mañana.
Lole y Manuel, Nuevo día


(C) Jordi Mercade

I Simposio del Pan
Club Richemont España (CRE)
El Club Richemont España es una asociación de profesionales de la panadería que nace hace muchos años. Su origen está un encuentro de panaderos británicos que en el período de inmediata posguerra viajó a Suiza para asistir a unos cursos de formación en la Escuela Richemont de Panadería y Repostería en Lucerna (Suiza). A raíz de ello, surgió la primera asociación, el Club Richemont de panaderos británicos. Al año siguiente se crearía el Club suizo y así, sucesivamente hasta la actualidad que existe al menos en 12 países (y no sólo europeos, que Japón tiene su propia asociación). Se decidió crear una suerte de paraguas para todos ellos, bajo el nombre de Club Richemont Internacional, en el que se encontrarían periódicamente las asociaciones nacionales y que mantendría los valores y espíritu común.
La Escuela de Panadería Richemont es el paraíso, dicen. Algún día quizás pueda yo hablar de ello en primera persona.

jueves, 30 de octubre de 2014

Con nocturnidad y alevosía

¡Yo no he hecho nada!


Es una delicia aprender de los maestros. Jordi Morera ha dejado, sin duda, su huella en su paso por Sevilla.

Muchas son las cosas que he aprendido en una breve tarde escuchándolo hablar entusiasmado de pan. En mis masas, hay dos que han recibido inmediatamente el "impacto" de este meteorito estelar. De un lado, mi forma de trabajar el tritordeum ... poco había hecho yo hasta ahora y con desigual resultado, hasta el punto de haberme acobardado con el desafío que supone este cereal hibridado. Pero eso lo contaré en otra entrada cuando consiga algún resultado digno de mostrar.

De otro lado, tomé buena nota en el curso de la idea de enriquecer las masa de las chapatas con "tropezones" que no tropiezos. Nos preparó un pan con algas y otro con semillas. Su Pan de Vinya (el que lleva semillas) hizo las delicias en casa la noche del curso (apenas me dieron tiempo a quitarme la ropa enharinada, cunado había desaparecido la barrita).

Y a continuación me preguntaron: ¿tú eres capaz de hacer algo parecido?

jueves, 23 de octubre de 2014

Otoño llegó

¡y hoja seca, se cayó!


Mis hijas cantaban una canción en el colegio cuando llegaba el otoño... y recogían de la alacena frutas y frutos de otoño para llevar a su clase y aprender el ciclo de la naturaleza, el campo y los cultivos.
 
Inspirado en esa infancia que ya es recuerdo, este bizcocho de uno de mis favoritos. Es un bizcocho que no lleva grasas añadidas, salvo las propias del huevo y las nueces. Es denso (nada de un Angel food ni nada similar), para tomar en pequeñas porciones. De la plancha deben salir 30 mini bizcochitos para acompañar el café, aunque estoy convencida que nadie se resistirá a tomar dos porciones al menos (cada una tiene unas 75 calorías, así que tampoco es tan grave). Y es aromático: la mezcla de frutas debe reposar una noche al menos (o varios días) en la nevera, y una vez horneado el bizcocho conviene envolverlo y dejarlo reposar uno o dos días... como si fuera un buen pan de centeno. Los sabores se afinan y funden y el bizcocho adquiere una nueva dimensión.